Existe libros difíciles dentro de la literatura infantil. Me dirán ustedes: “obvio”. Si, pero hay distintos tipos de dificultad. Me explico: Un libro puede ser difícil porque no seamos capaces de entender su contenido, que no sea el lenguaje al que estemos acostumbrados, que no sea el momento de leerlo y nos cueste hasta abandonarlo. Pero que me dicen de su temática. Si, usuario o usuaria, el tema del libro. Cuántas veces han sacado de nuestras estanterías un libro y no se han parado a ver su interior, solo porque les ha parecido bonito el título, les ha llamado la atención la portada, las prisas varias y un sinfín de elementos más. Cuando llegamos a casa, lo dejamos en el “lugar de los libros de la biblioteca”, o en cualquier parte. Sí nuestros infantes o infantas, no lo han cogido para leer, bien; sí no puede ocurrir el desastre. A la hora del cuento, lo abrimos ufanos o ufanas para leérselo y poco a poco se nos pone un nudo en la garganta, o en el estómago, porq...